El cambio climático y la crisis ambiental son desafíos que requieren acciones urgentes y colectivas. En este contexto, el pasado 21 y 22 de marzo se conmemoró el Día Internacional de los Bosques, el Día Mundial del Agua y la Hora del Planeta, tres eventos clave que nos recuerdan la necesidad de proteger nuestros recursos naturales y fomentar una conciencia ecológica que asegure un futuro sostenible para todos.
La crisis del agua: un desafío urgente
El agua dulce se ha convertido en uno de los recursos más escasos y valiosos del planeta. Para 2025, se estima que la mitad de la población mundial vivirá en zonas con problemas de escasez hídrica. En España, el 20% del territorio ya está desertificado y, si no se toman medidas urgentes, el 75% podría estar en riesgo de desertificación en 2050. Además, el consumo de agua ha crecido exponencialmente en las últimas décadas, mientras que la disponibilidad del recurso se reduce, lo que agrava aún más la situación.
El avance del bosque en España: un rayo de esperanza
A pesar de los retos climáticos, la superficie forestal española ha experimentado un crecimiento notable en los últimos cien años, pasando de seis a más de 14 millones de hectáreas arboladas. Este avance demuestra la capacidad de regeneración de nuestros ecosistemas, aunque también resalta la importancia de seguir implementando medidas de protección y reforestación para mitigar el impacto del cambio climático y conservar la biodiversidad.
La Hora del Planeta: una acción accesible para todos
El pasado 22 de marzo de 2025, millones de personas y entidades en más de 200 países participaron en la Hora del Planeta, un evento que simboliza la lucha contra el cambio climático y la degradación ambiental. El 2024 ha sido el año más cálido registrado en la historia, alcanzando el umbral de 1.5ºC de calentamiento global. Este aumento de la temperatura ha intensificado fenómenos extremos como inundaciones, olas de calor e incendios forestales. La DANA que golpeó Valencia el pasado octubre es un claro ejemplo del impacto devastador de la crisis climática. Apagar las luces durante una hora es un gesto simbólico, pero también una invitación a reflexionar sobre nuestros hábitos y adoptar cambios sostenibles en el día a día.
El compromiso con la sostenibilidad es una prioridad para Afundación, Obra Social de ABANCA. En nuestro programa de voluntariado corporativo, nos une la pasión por cuidar el medio ambiente y generar un impacto positivo en nuestro entorno. Nos involucramos en actividades como la limpieza y conservación de nuestras costas, reforestación y educación ambiental, porque creemos que cada acción suma para un futuro más verde y sostenible.